sábado, 6 de abril de 2019

Conoce el equilibrio de un mapa conceptual


El mundo es un campo de guerra. Muchos de nosotros posee un ritmo de vida bastante agitado y a veces no nos damos el descanso que merecemos. O a veces es todo lo contrario, llevamos una vida relajada, sin casi ocupaciones y nos dedicamos a dormir la mayor parte del tiempo. Ambos casos está mal e influye al mapa mental ocasionando trastornos del sueño.

¿En qué me afecta dormir poco?


No dormir lo suficiente, o dormir mal afecta nuestra calidad de vida tanto física como mental. Nuestras capacidades cognitivas se verán afectadas, así mismo sentiremos agotamiento constante, de modo que rendiremos poco o nada en nuestras actividades del día. Sin un descanso apropiado, no repondremos la energía gastada.

Otros aspectos que se ven afectados al dormir poco, es el deterioro de la visión, o al menos de manera parcial. Tendremos la vista borrosa, sensibilidad a la luz, o ambas. Esto a su vez nos traerá problemas para leer, que el solo intentarlo, agravará nuestro problema y puede ocasionar un verdadero desgaste de nuestra visión.

Cabe mencionar y resaltar, que un mal descanso nos vuelve irritables. Supongamos que debemos hacer múltiples actividades en el día, ¿se imaginan la ola de desastres que provocaría si las hacemos con mal humor?

La definición de un buen descanso es aquel que es estable, es decir, sin interrupciones, y lo suficientemente duradero. Apuesto que has leído que se recomienda un mínimo de 8 horas de sueño. Aunque no es un número mágico, y dormir 7 e incluso 6 horas por la noche es suficiente siempre en cuando sea continuo y cómodo. Todo dependerá de nuestro estilo de vida y cuanta energía necesitamos reponer.

Perfecto, entonces solo debo dormir mucho


Todo en exceso es negativo, incluso dormir. ¿Les ha pasado que después de una larga jornada de sueño, despiertan más cansados? Esto se debe a que dormir más de lo necesario genera somnolencia y algo conocido como “resaca del sueño”, se desconoce la causa exacta, pero se puede atribuir a que mientras más dormimos, más superficial se hacen las etapas del sueño.

Del mismo modo que dormir poco afecta a nuestra capacidad cognitiva, el dormir mucho también lo hace. Nuestra actividad cerebral se reduce ya que nuestro encéfalo “envejece” más rápidamente durante dormimos. Incluso capaz de afectar nuestra habilidad verbal.
Nuestro metabolismo no se salva, el exceso de sueño puede ocasionar, o mínimo contribuir a enfermedades vinculadas a este, como es el caso de la diabetes tipo 2 y la obesidad.

En términos generales, y según diversos estudios, aquellas personas que abusan y duermen en exceso, tienen un estado de salud poco amigable y un pronóstico de vida nada alentador.

La clave está en el equilibrio


Como ya has podido ver, tanto dormir poco como dormir en exceso nos afecta negativamente y de manera considerable. Lo ideal es mantener un equilibrio y dormir entre 7 y 9 horas como dice el manual que nos enseñan desde la primaria. Habrá situaciones que nos obliguen a dormir poco o mucho, y eso no necesariamente nos hará daño relevante, solo debemos procurar no volverlo rutina. La clave está en el equilibrio como todo debe estar.