domingo, 7 de abril de 2019

Evita ser víctima de la presión arterial


Solo para aclarar, no nos estamos refiriendo a Jeff The Killer. Se trata de algo incluso más peligroso, y lo peor, es real. Me refiero a la hipertensión arterial.

Primero hace falta conocer en que consiste la presión arterial, y no es más una forma de medir la fuerza que es ejercida contra nuestras arterias a medida que el corazón cumple su función, bombear sangre. La hipertensión es un término para referirse a una presión arterial alta.

¿Qué lo ocasiona?


No se conoce un origen o causa exacta que pueda provocar el aumento de presión, pero si hay factores comunes entre las personas que padecen de ella. Tales como la ingesta de sal y una mala alimentación, obesidad y falta de ejercicio, abuso de bebidas alcohólicas y efectos secundarios de algunos fármacos. Debemos mantenernos saludables.

¿Es muy peligroso?


Como ya se mencionó, existe una presión ejercida sobre las arterias, si la presión es más alta de lo debido, las arterias se verán dañadas, adicionalmente provocaría el estrechamiento de ellas.

Recordemos que las arterias son las encargadas de circular la sangre por todo nuestro cuerpo, si los conductos se tornan más estrechos las grasas que ingerimos pueden quedar atrapas y se van acumulando, en lugar de pasar libremente.

Si el flujo sanguíneo se ve obstruido, existe el riesgo de tener un aneurisma. La arteria dañada colapsa, y genera un sangrado interno, que puede provocar la muerte.

El corazón no se salva. Su función es bombear sangre en todo nuestro cuerpo, si, pero también hacia él mismo. Si las arterias que bombean sangre hacia el corazón estan dañadas y obstruidas y no logra circular la sangre suficiente, podemos experimentar dolores de pecho e incluso ataques cardíacos.

Cuando algo no funciona bien, empieza a trabajar de modo forzado para tratar de funcionar nuevamente, pero esto conlleva un enorme desgaste. Lo mismo pasa con el corazón, si la circulación sanguínea no es la adecuada, el corazón empezará a bombear con mayor fuerza, hasta irse poco a poco agotándose. Un corazón débil es propenso a infartos.

¿Cómo lo identifico?


No le llama “Asesino Silencioso” en vano. Es una enfermedad que no presenta ningún síntoma, al menos en etapas tempranas. En estados avanzados se puede apreciar dolores de pecho o arritmia. La única manera de detectar la hipertensión es mediante la medición de la presión arterial. Es un proceso rutinario que suele hacerse incluso sin sospechas de poseer presión alta.

¿Tiene cura?


Lamentablemente no, o en la mayoría de los casos no es posible. Es una enfermedad que no tiene cura real, sin embargo, es perfectamente controlable sin que afecte negativamente nuestro estilo de vida.

Más allá de la ayuda que nos pueda ofrecer fármacos para controlar la presión arterial, lo ideal es llevar un estilo de vida sano. Evitar la obesidad y hacer ejercicio de manera rutinaria es la clave para evitar la aparición de esta enfermedad, y en caso de poseerla, mantendrá los niveles de presión estables, evitando empeorar nuestra situación.

Si no ha medido su presión en mucho tiempo, le recomiendo que lo haga.



sábado, 6 de abril de 2019

Conoce el equilibrio de un mapa conceptual


El mundo es un campo de guerra. Muchos de nosotros posee un ritmo de vida bastante agitado y a veces no nos damos el descanso que merecemos. O a veces es todo lo contrario, llevamos una vida relajada, sin casi ocupaciones y nos dedicamos a dormir la mayor parte del tiempo. Ambos casos está mal e influye al mapa mental ocasionando trastornos del sueño.

¿En qué me afecta dormir poco?


No dormir lo suficiente, o dormir mal afecta nuestra calidad de vida tanto física como mental. Nuestras capacidades cognitivas se verán afectadas, así mismo sentiremos agotamiento constante, de modo que rendiremos poco o nada en nuestras actividades del día. Sin un descanso apropiado, no repondremos la energía gastada.

Otros aspectos que se ven afectados al dormir poco, es el deterioro de la visión, o al menos de manera parcial. Tendremos la vista borrosa, sensibilidad a la luz, o ambas. Esto a su vez nos traerá problemas para leer, que el solo intentarlo, agravará nuestro problema y puede ocasionar un verdadero desgaste de nuestra visión.

Cabe mencionar y resaltar, que un mal descanso nos vuelve irritables. Supongamos que debemos hacer múltiples actividades en el día, ¿se imaginan la ola de desastres que provocaría si las hacemos con mal humor?

La definición de un buen descanso es aquel que es estable, es decir, sin interrupciones, y lo suficientemente duradero. Apuesto que has leído que se recomienda un mínimo de 8 horas de sueño. Aunque no es un número mágico, y dormir 7 e incluso 6 horas por la noche es suficiente siempre en cuando sea continuo y cómodo. Todo dependerá de nuestro estilo de vida y cuanta energía necesitamos reponer.

Perfecto, entonces solo debo dormir mucho


Todo en exceso es negativo, incluso dormir. ¿Les ha pasado que después de una larga jornada de sueño, despiertan más cansados? Esto se debe a que dormir más de lo necesario genera somnolencia y algo conocido como “resaca del sueño”, se desconoce la causa exacta, pero se puede atribuir a que mientras más dormimos, más superficial se hacen las etapas del sueño.

Del mismo modo que dormir poco afecta a nuestra capacidad cognitiva, el dormir mucho también lo hace. Nuestra actividad cerebral se reduce ya que nuestro encéfalo “envejece” más rápidamente durante dormimos. Incluso capaz de afectar nuestra habilidad verbal.
Nuestro metabolismo no se salva, el exceso de sueño puede ocasionar, o mínimo contribuir a enfermedades vinculadas a este, como es el caso de la diabetes tipo 2 y la obesidad.

En términos generales, y según diversos estudios, aquellas personas que abusan y duermen en exceso, tienen un estado de salud poco amigable y un pronóstico de vida nada alentador.

La clave está en el equilibrio


Como ya has podido ver, tanto dormir poco como dormir en exceso nos afecta negativamente y de manera considerable. Lo ideal es mantener un equilibrio y dormir entre 7 y 9 horas como dice el manual que nos enseñan desde la primaria. Habrá situaciones que nos obliguen a dormir poco o mucho, y eso no necesariamente nos hará daño relevante, solo debemos procurar no volverlo rutina. La clave está en el equilibrio como todo debe estar.