martes, 18 de septiembre de 2018

Salmonelosis y Legionelosis: Síntomas y prevención


Debido a las altas temperaturas, algunos microorganismos como la salmonella y la legionelosis; encuentran el entorno ideal para crecer.

Existen algunos consejos para mitigar la incidencia de estas enfermedades. Mantenerse alerta ante las intoxicaciones alimentarias es especialmente importante durante la época de calor.

Este es el caso de la salmonelosis, que encuentra su época al máximo esplendor con la subida de los termómetros.

Las bajas temperaturas inhiben por sí mismas muchos crecimientos bacterianos. Pero las temperaturas más altas, a partir de los 20°C, favorecen el crecimiento de este tipo de microorganismos.

Contagio

La salmonella se contagia a través de consumo de alimentos o agua contaminados y por el contacto con personas o animales infectados.

La salmonelosis se asocia al consumo de alimentos que llevan huevo en su composición, pero también puede transmitirse mediante carnes poco cocidas, principalmente de aves.

Asimismo, la enfermedad puede adquirirse, aunque con menor frecuencia, a través de la leche cruda y otros productos lácteos sin pasteurizar o bien de vegetales que han sido regados con aguas contaminadas y que se ingieren sin lavar y desinfectar.

Algunas personas no presentan síntomas de salmonelosis, la mayoría de los afectados experimenta diarrea, dolor abdominal y fiebre, después de comer el alimento contaminado, en un lapso que va de las 8 a las 72 horas.

Según estudios, la familia salmonella incluye unos 2.300 serotipos de bacterias. Una de ellas es la salmonella typhi, que produce las fiebres tifoideas y se transmite de humano a humano.

Otras salmonellas causan gastroenteritis y tienen un origen animal. Los síntomas de la salmonella normalmente desaparecen en un plazo de entre 4 y 7 días. Muchas personas se recuperan sin tratamiento.

No obstante, las infecciones por salmonella pueden poner en riesgo la vida.

Prevención de la Salmonelosis

Evitar su aparición pasa por extremar la higiene durante todo el proceso de preparación de los alimentos.

Es recomendable:  lavarse las manos con agua tibia y jabón durante 20 segundos antes y después de manejar alimentos, así como tras usar el baño, cambiar pañales o tocar a las mascotas.

También es importante lavar con agua caliente y jabón los utensilios tales como: tablas de cortar, vajilla y mostradores, después de preparar un alimento y antes de elaborar el siguiente.

Otra medida a tener en cuenta, es el uso de papel para limpiar las superficies de la cocina. Si usa paños, límpielos a menudo en la lavadora con agua caliente.

Enfermedad de legionarios

Otra patología cuya incidencia aumenta durante el estío, es la legionelosis. Se trata de un tipo de neumonía que puede afectar a los seres humanos de manera individual o bien en forma de brotes epidémicos.

Su nombre ( enfermedad de los legionarios), se debe a que el primer brote reconocido por la ciencia, se produjo durante una convención de antiguos legionarios americanos en Filadelfia, 1976.

Estudios indican que los depósitos de agua urbanos y las redes de distribución de agua caliente, constituyen el principal hábitat de la legionela.

La neumonía originada por la legionela presenta fiebre superior a 38°C, tos mucosa con mayor o menor dificultad respiratoria, estupor mental y en ocasiones diarrea.